Las
papilas gustativas están limitadas a cuatro sensaciones: el dulce
(sabor que se siente en la punta de la lengua), el ácido (en los
costados), el salado (detrás de la punta de la lengua) y el amargo (al
final de la lengua). Un vino correcto es aquél capaz de lograr armonía
en las cuatro sensaciones, estimula el sentido del gusto y persiste
durante un período de tiempo mínimo en boca una vez ingerido. En las
descripciones, se utilizan expresiones como equilibrado, sabroso,
potente, etc.
Biblioteca de Carmen
jueves, 4 de diciembre de 2014
n 2
La Textura del Vino (II)
En La Textura del Vino (I)
hablábamos de cómo eliminar la agresividad de los tintos usando
gelatina. En este post hablaremos de cómo conseguir la armonía de los
vinos a partir de polisacáridos y manoproteinas. Los polisacáridos y
manoproteinas juegan un papel importante en el vino, porque participan
en la textura del mismo.
El batonage es una práctica muy antigua
que consiste en levantar las lías periódicamente cuando el vino se
mantiene en contacto con ellas durante largos periodos de tiempo (4 a 12
meses), y es bien sabido que a través de esta práctica los vinos son
más estables frente a la oxidación, y por otra parte resultan más grasos
y armoniosos. Pero realizar bien la práctica del batonage en grandes
volúmenes (depósitos de inox) y en grandes cantidades de barricas
resulta complicado, además del riesgo que se corre de contaminaciones
microbiológicas. Si todos estamos de acuerdo en que la práctica del
batonage es muy buena para los vinos ¿por qué no buscar alternativas
enológicas que nos permitan emplearla?
Se entiende que un vino está sobre sus lías totales cuando no ha sido
trasegado después de la fermentación. Esto, realizado en depósitos
grandes de acero inoxidable, puede llevar a reducciones importantes.
Para que esto no suceda, os dejo aquí el protocolo de estabilización de
lías.
Protocolo tratamiento estabilización de lías:
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