Las
papilas gustativas están limitadas a cuatro sensaciones: el dulce
(sabor que se siente en la punta de la lengua), el ácido (en los
costados), el salado (detrás de la punta de la lengua) y el amargo (al
final de la lengua). Un vino correcto es aquél capaz de lograr armonía
en las cuatro sensaciones, estimula el sentido del gusto y persiste
durante un período de tiempo mínimo en boca una vez ingerido. En las
descripciones, se utilizan expresiones como equilibrado, sabroso,
potente, etc.
1 comentario:
Nos gusta el vino, buen blog y mejor idea, chin chin
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